Como el trauma impacta el cerebro

Los adultos cariñosos pueden amortiguar el impacto del trauma y ayudarles a los niños a que sean más resilientes

En algún punto de la vida, todas las familias atraviesan una crisis. Puede tratarse de la muerte de un familiar, un divorcio, dificultades financieras, un desastre natural, una enfermedad, o cualquier otro tipo de trauma.   

Los padres tienen el poder de ayudar a sus hijos a navegar y sobrellevar esos obstáculos.  

Para todos los niños, un desarrollo saludable involucra aprender a lidiar con circunstancias estresantes. 

Para algunas familias, las dificultades que experimentan son difíciles de sortear y tienen un impacto profundo. Esto puede incluir abuso o negligencia, pobreza crónica, violencia doméstica, enfermedades mentales de los padres o abuso de sustancias por parte de quienes cuidan a los menores. 

Otras familias experimentan penurias temporales o donde el impacto es menos severo, como la experiencia de un desastre natural o un divorcio. 

Todos queremos lo mejor para nuestros hijos. Trabajamos para protegerlos y proveerles experiencias positivas. Especialmente durante momentos difíciles, los niños necesitan nuestro apoyo — de adultos cariñosos y consistentes en su afecto que les hagan sentirse seguros y valorados.

Las familias superan las experiencias traumáticas cuando los niños y sus padres o cuidadores trabajan en conjunto para superar el trauma.

La perspectiva de los niños durante una experiencia traumática

Para entender el trauma desde la perspectiva de los niños, y el papel importante que lleva a cabo un adulto responsable, mira este video.

El trauma se presenta cuando un niño — o un adulto — experimenta un episodio o evento intenso, una experiencia traumática, que amenaza o le causa daño emocional o físico.  

Quizás escuchaste hablar de Experiencias adversas en la infancia (EAI) que son las experiencias traumáticas experimentadas en la niñez, con casos como: 

  • Abuso o negligencia emocional, fisica, o sexual 
  • Adicción a drogas o alcohol por parte de uno de los padres o persona a cargo del cuidado del niño
  • Enfermedad mental de un padre, cuidador o miembro de la familia
  • Presencias actos de violencia contra un ser querido o alguien de la comunidad 
  • La pérdida de uno de los padres o cuidador debido a que murió, fue encarcelado o porque se divorciaron  
  • Un desastre natural, como una inundación, fuego, huracán o terremoto
  • Pobreza crónica y severa 

Estas experiencias traumáticas pueden ocurrir una sola vez, o repetidamente.  Cuando pasan una y otra vez, se tornan en algo normal desde la perspectiva infantil, causando que las hormonas del estrés del cuerpo se estanquen a niveles no saludables. 

Si las experiencias negativas, o EAI se repiten y se experimentan por un proceso prolongado de tiempo — sin la presencia de adultos que apoyen o controlen — los niños podrían llegar a desarrollar lo que se conoce como estrés traumático. 

Cuando los niños tienen una experiencia traumática, se alteran — emocional y físicamente.

Se sentirán con calor y comenzarán a sudar.  Los latidos del corazón se aceleran. Podrían sentirse agitados, alertos y con la sensación de sentir “mariposas en el estómago”.

Estas reacciones corporales normales son las reacciones frente al estrés e indican cómo el cuerpo se prepara para protegerse contra peligros. 

Pero si estas respuestas frente al estrés son frecuentes o duran mucho tiempo, y el niño no tiene el cuidado ni el apoyo de adultos amables y comprensivos, el impacto del estrés puede impactar el desarrollo cerebral del niño.

En algunos casos, dichos impactos negativos del estrés experimentados en la niñez pueden acarrear consecuencias de por vida.  

Si te preocupa el impacto que ciertas circunstancias de vida podrían estar teniendo en la vida de tu hijo, habla con el pediatra inmediatamente.

Si hay algo que te está haciendo sufrir mucho, hay recursos comunitarios para ti:

  • Si te sientes abrumado o preocupado por tu salud mental, llama a  Servicios de Crisis en Colorado al 1-844-493-8255.
  • Jefferson Center provee servicios de consejería para salud mental para personas que tengan cobertura médica, para quienes no tengan suficiente cobertura o para familias que no cuenten con ningún tipo de seguro médico. Llama al 303-425-0300 para comenzar tu conexión a estos servicios.
  • Si tienes cobertura médica puedes acceder servicios para la salud mental. Llama a tu compañía aseguradora médica para pedir más información o habla con tu doctor.

fuente: Center on the Developing Child at Harvard University, https://developingchild.harvard.edu/resources/aces-and-toxic-stress-frequently-asked-questions/

El desarrollo positivo y saludable de todos los niños incluye aprender a lidiar con circunstancias estresantes de la vida. 

Hay tres tipos de respuesta frente al estrés: positiva, aceptable, y tóxico. 

El estrés positivo El estrés aceptable El estrés tóxico
Breve aumento de la frecuencia cardiaca y niveles hormonales ligeramente elevados. El estrés positivo es normal y es esencial como parte de un desarrollo positivo.

Ejemplos:

  • El primer dia en una escuela nueva
  • Que le den una vacuna
  • Conocer gente nueva

Intervención:

Un niño puede fácilmente navegar este estrés positivo con el apoyo de adultos que le cuiden y que sean amorosos con el.

Incrementado, con reacciones intensificadas de los sistemas del cuerpo.

Ejemplos:

  • La muerte de un ser querido
  • Un desastre natural como inundaciones, incendio o tornado
  • Un accidente o lesión seria

Intervención:

Si el estrés es aceptable es pasajero o el niño tiene un apoyo permanente por parte de un adulto, el niño puede afrontarlo y retornar al cauce de su desarrollo normal. El cerebro y otros órgano se ven negativamente impactados cuando viven mucho estrés y pueden recuperarse de lo que hubiesen sido de otra manera efectos devastadores.

Es la activación prolongada del cuerpo frente al estrés como respuesta de defensa. El estrés tóxico daña el desarrollo del cerebro y otros órganos. El estrés tóxico aumenta el riesgo de un niño de contraer enfermedades vinculadas al estrés como disabilidades cognitivas y problemas de salud mental como las que viven los adultos.

Ejemplos:

  • Sufrimiento severo o que se repite, como:
    • Fisico, emocional o abuso sexual
    • Negligencia o abandono
    • Abuso de sustancias o enfermedades mentales del cuidador
    • Exposicion a violencia
    • Pobreza severa o cronica

Intervención:

Los estudios muestran que los adultos que responden rápidamente mediante apoyo los niños puede ser protegidos del impacto impartido por parte del estrés tóxico a nivel psicológico o físico.

Infórmate más sobre el estrés tóxico. 

Si te preocupa el impacto que ciertas circunstancias de vida podrían estar teniendo en la vida de tu hijo, habla con el pediatra inmediatamente.

Si hay algo que te está haciendo sufrir mucho, hay recursos comunitarios para ti:

  • Si te sientes abrumado o preocupado por tu salud mental, llama a  Servicios de Crisis en Colorado al 1-844-493-8255.
  • Jefferson Center provee servicios de consejería para salud mental para personas que tengan cobertura médica, para quienes no tengan suficiente cobertura o para familias que no cuenten con ningún tipo de seguro médico. Llama al 303-425-0300 para comenzar tu conexión a estos servicios.
  • Si tienes cobertura médica puedes acceder servicios para la salud mental. Llama a tu compañía aseguradora médica para pedir más información o habla con tu doctor.

fuente: Center on the Developing Child at Harvard University, https://developingchild.harvard.edu/science/key-concepts/toxic-stress/

 

Cuando el trauma es identificado tempranamente y el niño recibe la intervención apropiada, sumada al cariño consistente y apoyo de los adultos a su alrededor, el impacto negativo del estrés traumático se ve reducido en gran manera. 

Los niños son resilientes por naturaleza, y ese estrés perjudicial puede convertirse simplemente en una situacion dificil menor si los niños son apoyados y guiados a través de esa experiencia por adultos amorosos y amables.

Cada uno de nosotros tiene el poder de ayudar a estabilizar y sanar a un niño después de haber experimentado una experiencia traumática.  

Es importante entender que los niños de diferentes edades responden al trauma de distintas maneras. Ahora bien, en los niños de cualquier edad que hayan sido impactados por trauma se van a observar los mismos patrones de conducta: 

  • Van a procurar o demandar más atención
  • Se mostrarán agresivos
  • Se muestran poco sociables 
  • Tartamudean con facilidad
  • Tienen problemas para dormir 
  • Muestran ansiedad al separarse o muestran miedo frente a ciertos adultos  
  • Lloran por motivos o razones que desconciertan a los adultos
  • Muestran conductas regresivas para su edad (por ejemplo, mojando la cama pese a que ya habían sido entrenados para no utilizar panales) 
  • Aumento de irritabilidad 
  • Exhiben irritabilidad 
  • Tienen muchos problemas médicos y de salud
  • Comportamientos sexuales inapropiados para su edad

Además de estos indicadores generales, los síntomas del trauma son diferentes para las diferentes etapas de desarrollo del niño.  Aquí te mostramos algunas de dichas señales, a las que debes prestar atención, de acuerdo a su edad.

Desde el nacimiento a los 2 años

Los bebés y niños chiquitos que experimentan traumas pueden llegar a experimentar: 

  • Problemas digestivos
  • Mostrar falta de apetito y perder peso 
  • Exhibir menos cualidades al hablar y tener más problemas de memoria que otros niños más grandes
  • Dar respuestas emocionales exageradas, como gritar o llorar
  • Carecer de capacidad de respuesta emocional, o o establecer contacto visual con los que le cuidan 
  • Comportarse demasiado tranquilo, timido o aislándose 
  • Mostrar retrasos en su desarrollo 
  • Tener problemas para dormir

Con edades comprendidas entre los 3 a los 6 años

A medida que los chicos crecen, hay reacciones muy notorias frente a las experiencias traumáticas que pueden ser del tipo cognitivas, de comportamiento y hasta reacciones psicológicas, Los niños de esta edad pueden llegar a experimentar:  

  • Que les cueste concentrarse en la escuela
  • Mostrar retrasos en el desarrollo cognitivo (la forma en que aprenden) 
  • Exhiben deficiencias al momento de aprender
  • Tienen dolores estomacales o de cabeza
  • Actúan con enojo o agresivamente en situaciones de socialización 
  • Imitan sus propias experiencias traumáticas, de manera oral, física o a través de sus dibujos o la forma en que juegan  
  • Muestran una ansiedad inusual, miedo o un comportamiento evasivo
  • Batallan con pensamientos intrusivos que los distraen o los distancian de poder llevar adelante una vida normal 
  • Desarrollan sentimientos de auto-culpabilidad 
  • Muestran una baja auto-confianza 
  • Exhiben recelo y desconfianza hacia los demás, que impacta su habilidad para establecer relaciones de amistad  

Si te preocupa el impacto que ciertas circunstancias de vida podrían estar teniendo en la vida de tu hijo, habla con el pediatra inmediatamente.

Si hay algo que te está haciendo sufrir mucho, hay recursos comunitarios para ti:

  • Si te sientes abrumado o preocupado por tu salud mental, llama a  Servicios de Crisis en Colorado al 1-844-493-8255.
  • Jefferson Center provee servicios de consejería para salud mental para personas que tengan cobertura médica, para quienes no tengan suficiente cobertura o para familias que no cuenten con ningún tipo de seguro médico. Llama al 303-425-0300 para comenzar tu conexión a estos servicios.
  • Si tienes cobertura médica puedes acceder servicios para la salud mental. Llama a tu compañía aseguradora médica para pedir más información o habla con tu doctor.

fuente: Sesame Street in Communities, https://sesamestreetincommunities.org/activities/responses-trauma-age-age-video/

Todos nosotros  — incluyendo a los bebés y los niños chiquitos  — tenemos la habilidad de la resiliencia, o mejor dicho, de recuperarnos de las dificultades y adversidades. 

Todos — incluyendo los niños pequeños — contamos con la habilidad de lidiar con la adversidad cuando se nos proporcionan las herramientas y el apoyo necesarios. 

Relaciones seguras y amorosas

Entornos que respalden el aprendizaje infantil 

Intervenciones oportunas

Ayudar a los niños que han sido expuestos a estrés traumático y tóxico a sanarse de esos efectos negativos y salir adelante, es posible.

Las investigaciones demuestran que incluso los cerebros y cuerpos  más jóvenes son más resilientes de lo que se había creído anteriormente. Los niños que cuentan con el cariño y el apoyo de uno o más adultos amorosos tendrá mejores chances de desarrollar resiliencia y navegar los altibajos de la vida con más facilidad. 

Como adultos, tenemos el poder de prevenir que el estrés se transforme en algo tóxico para los niños más pequeños mediante la identificación de circunstancias difíciles que puedan manifestarse y tomando medidas precautorias de manera que los niños se sientan protegidos. 

Estos factores ayudan a aliviar el impacto de trauma para los ninos pequenos:

  • Padres y adultos amorosos que están atentos a las necesidades infantiles y los apoyen con amor y paciencia
  • Niños que tengan familia, amigos, y vecinos que los ayuden a sentirse tenidos en cuenta, escuchados y seguros. 
  • Ambos, tanto niños como padres tengan maneras de poder entender, expresar, compartir y controlar sus sentimientos de manera positiva
  • Familias que tengan acceso a comida, vivienda, vestimenta, y acceso a cuidados médicos básicos adecuados
  • Los niños sean enseñados estrategias y técnicas acordes a su edad que les ayuden a desarrollar resiliencia  

Tienes el poder de ayudar a los niños a sentirse confiados y seguros para aprender cómo deben lidiar con los desafíos que les presente la vida.  Este portal está diseñado para proveerte con materiales y recursos que te asistirán en lograrlo.  

Si te preocupa el impacto que ciertas circunstancias de vida podrían estar teniendo en la vida de tu hijo, habla con el pediatra inmediatamente.

Si hay algo que te está haciendo sufrir mucho, hay recursos comunitarios para ti:

  • Si te sientes abrumado o preocupado por tu salud mental, llama a  Servicios de Crisis en Colorado al 1-844-493-8255.
  • Jefferson Center provee servicios de consejería para salud mental para personas que tengan cobertura médica, para quienes no tengan suficiente cobertura o para familias que no cuenten con ningún tipo de seguro médico. Llama al 303-425-0300 para comenzar tu conexión a estos servicios.
  • Si tienes cobertura médica puedes acceder servicios para la salud mental. Llama a tu compañía aseguradora médica para pedir más información o habla con tu doctor.

fuentes: Sesame Street in Communities, https://sesamestreetincommunities.org/activities/responses-trauma-age-age-video/
Center on the Developing Child at Harvard University, https://developingchild.harvard.edu/resources/inbrief-the-science-of-resilience/

Como padres, necesitamos cuidarnos para poder cuidar de nuestros hijos.  

Todos nos enfrentamos con tiempos difíciles en nuestras vidas y es allí cuando necesitamos poder apoyarnos en otros para obtener ayuda. Entender y saber cuando y como acceder a esos importantes recursos puede fortalecer tu familia, reducir el impacto del estrés en tus hijos y ayudarte a facilitar que la crianza de tus hijos sea un poco más llevadera. 

Existen muchos programas gratuitos y de bajo costo en el condado Jefferson que asisten a las familias y a los niños pequeños.  Estos van desde la asistencia con cuidado infantil, ayuda financiera, vivienda, alimentación, transporte, asistencia legal hasta servicios de asistencia médica y muchos más. 

Ingresa tu código postal aquí abajo para determinar qué programas y organizaciones existen cerca de tu domicilio. 

Si te preocupa el impacto que ciertas circunstancias de vida podrían estar teniendo en la vida de tu hijo, habla con el pediatra inmediatamente.

Si hay algo que te está haciendo sufrir mucho, hay recursos comunitarios para ti:

  • Si te sientes abrumado o preocupado por tu salud mental, llama a  Servicios de Crisis en Colorado al 1-844-493-8255.
  • Jefferson Center provee servicios de consejería para salud mental para personas que tengan cobertura médica, para quienes no tengan suficiente cobertura o para familias que no cuenten con ningún tipo de seguro médico. Llama al 303-425-0300 para comenzar tu conexión a estos servicios.
  • Si tienes cobertura médica puedes acceder servicios para la salud mental. Llama a tu compañía aseguradora médica para pedir más información o habla con tu doctor.